Dejad de repartir folletos: construyamos poder cultural ya

“Si no contamos nuestra historia, otros seguirán contando la suya.” — Círculo de Podemos Almería

Hoy, la izquierda está perdiendo. Y no es por falta de ideas. Es porque hemos abandonado la batalla cultural. Mientras la derecha coloniza televisiones, plataformas, redes sociales y hasta el humor, nosotros seguimos organizando charlas con media docena de convencidos en locales que huelen a humedad y derrota. Ellos fabrican sentido común a diario. Nosotros repartimos panfletos bajo puentes.

¿De verdad creemos que alguien va a transformarse políticamente por leer un díptico en la calle? ¿O por ver un cartel medio arrancado en una farola? Lo que llamamos militancia muchas veces se parece más a un ritual que a una estrategia. Reproducimos el modelo de la secta religiosa: entrega tu tiempo, tu energía, tu dinero… y a cambio te prometemos un futuro mejor. Un más allá. Solo que aquí, el cielo se llama “proceso constituyente”.

Basta.
Si de verdad queremos cambiar el país, necesitamos hacer política donde la gente vive, ríe y sueña. Eso hoy pasa por la cultura de masas. Propongo que Podemos impulse una Red de Comunicación Popular, con cinco pilares claros:

  1. Formación interna en edición, guion, producción audiovisual y comunicación política moderna.
    No necesitamos esperar a que vengan profesionales externos. Ya hay talentos dentro de Podemos. Como Alejandro Lorenzo, que puede enseñarnos a crear contenido viral en TikTok. O como Nico Sguiglia en Málaga, que ya intenta hacer programas políticos, aunque aún están demasiado académicos y largos. Necesitamos formar a nuestros propios creadores.
  2. Canales propios en YouTube, Twitch, TikTok: no solo para informar, sino para entretener desde una mirada de clase.
    Ya no basta con tener un canal de YouTube donde subimos vídeos aburridos. Necesitamos producciones que sean tan adictivas como El Hormiguero, pero con un mensaje político. Imagina un programa de sketches políticos en TikTok, donde satirizamos a Milei o a VOX. Eso sí impacta.
  3. Programas de entretenimiento político, como El Hormiguero o La Resistencia, pero al servicio de un relato emancipador.
    No podemos seguir pensando que la política es solo seriedad. La gente quiere aprender divirtiéndose. Podemos hacer programas de análisis político ligeros, como La Tinta, pero con un tono más accesible y crítico. Y si no sabemos hacerlo, aprendemos. No delegamos.
  4. Apoyo estructural a creadores afines que ya están dando la batalla cultural desde sus trincheras digitales.
    Ya hay militantes en Podemos que hacen contenido en redes. Pero lo hacen solos, sin apoyo. Necesitamos convertirlo en estrategia de partido. Si Alejandro Lorenzo crea un sketch viral, debemos respaldarlo. Si Nico Sguiglia mejora su formato, debemos ayudarlo. La cultura no se hace sola. Se organiza.
  5. Disputa diaria del sentido común con herramientas del siglo XXI, no con métodos del siglo XX.
    No podemos seguir esperando a que nos den espacios en televisión. Tenemos que conquistarlos. Con memes, con vídeos cortos, con series políticas. Y no solo en redes nacionales. En Facebook, Instagram, TikTok, Twitter. Donde esté la gente, ahí estamos.

No es una fantasía: ya lo hicimos en 2014. Bastó con entrar en los platós para que el tablero político temblara. Porque la política no se decide en mítines ni en asambleas internas: se decide en la cultura. En lo que la gente ve, escucha, comparte y cree. Si no dominamos la narrativa, no tendremos poder. Y sin poder, no habrá justicia social, ni derechos, ni democracia real.

Dejemos ya de ser los Testigos de Jehová de la izquierda.
Pasemos de la marginalidad folclórica a la centralidad cultural.
Construyamos una fuerza de masas que diga lo que nadie se atreve a decir, que entretenga y que transforme.
Porque si no contamos nuestra historia, otros seguirán contando la suya.
Y la suya es la del mercado, el individualismo y la muerte.


Descubre más desde Punto Crítico

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Punto Crítico

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo