En el último pleno del Ayuntamiento de Almería, la audiencia ciudadana se convirtió en un escenario de indignación y frustración para las trabajadoras del sector de Ayuda a Domicilio. El concejal de Asuntos Sociales, Oscar Bleda, respondió con evasivas a las legítimas preguntas sobre sus condiciones laborales y la situación de la contratación.
Después de horas de espera paciente, las trabajadoras esperaban respuestas claras y concretas que abordaran sus preocupaciones. Sin embargo, se encontraron con respuestas vagas y esquivas por parte del concejal, lo que generó una profunda indignación entre las presentes.
Ante la falta de respuestas satisfactorias, las trabajadoras expresaron su descontento, lo que llevó a la alcaldesa a suspender la sesión por un lapso de 5 minutos. Incluso se llegó a amenazar con expulsar a las trabajadoras del pleno si persistía la interrupción.

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